Alimentos y alergia: algunos datos curiosos

La alergia se relaciona con la activación del sistema inmune y la intolerancia con problemas a nivel digestivo pudiéndose extender al resto del organismo si no se detectada a tiempo. El 90% de las reacciones alérgicas por alimentos son provocadas por cacahuete, huevo y leche (entre los niños) frutos secos y marisco (en los adultos), gluten, soja y sésamo.

Desde que empezamos con la aventura del blog Mr.Wonderfood, hemos remarcado que la alergia y la intolerancia a los alimentos son términos diferentes.  A veces se confunden ya que comparten muchos de sus síntomas.

La alergia se relaciona con la activación del sistema inmune y la intolerancia con problemas a nivel digestivo pudiéndose extender al resto del organismo si no se detectada a tiempo. El 90% de las reacciones alérgicas por alimentos son provocadas por cacahuete, huevo y leche (entre los niños) frutos secos y marisco (en los adultos), gluten, soja y sésamo.

Está muy extendido la creencia en que las alergias alimentarias se desarrollan sólo en la infancia. Es cierto que la población con mayor tasa de alergia está situada en menores de 4 años pero puede aparecer en cualquier época de la vida.

Algunos datos curiosos:

Existen co-reactividades, es decir, que la persona sea alérgica a una proteína en concreto presente en más de un alimento.

  • El 10% de las personas alérgicas a la leche de vaca lo son también a la soja. Esto es importante a tener en cuenta por aquellos que necesiten buscar la alternativa a la leche de vaca.
  • El 30% de los que presentan alergia al huevo también la presentan al cacahuete o los frutos secos.

Otro caso son las reactividades cruzadas, es decir, que la alergia a ciertos alimentos concretos provoque reacción al ingerir alimentos del mismo grupo. Por ejemplo:

El 90% de alérgicos a la leche lo son a la de cabra también. Los alérgicos al anacardo también suelen serlo a los pistachos. El 75% de los que son alérgicos a algún pescado lo son a otro y los alérgicos al polen presentan reacciones ante algunas frutas y verduras.

En los últimos años el porcentaje de personas alérgicas, en especial el de los niños, ha aumentado muy rápido. Se desconoce a ciencia cierta cuáles han sido las causas exactas, aunque se barajan algunas entre las que destacan:

  • Higiénicas. Se ha reducido la exposición desde edades tempranas a cualquier elemento que provoque infección. Haciendo a los pequeños más vulnerables a sufrir una alergia.
  • Retraso a la hora de la introducción de los alimentos potencialmente alergénicos en nuestros pequeños. esto provoca un demora en la tolerancia oral a estos alimentos elevando el riesgo de padecer un caso de alergia.
  • Aumento en el consumo de productos procesados. Las técnicas utilizadas incluyen la adición de alguno de los alérgenos (como pueden ser lactosa y el huevo, como conservante). De ahí la importancia de leer el etiquetado y saber interpretarlo.
  • Productos utilizados en el cuidado de la piel o pelo que contienen dichos alérgenos, y sobre los que desconocemos su presencia.
  • Deficiencia de vitamina D durante el primer año de vida.
  • Uso abusivo de antiácidos estomacales.

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¿Cúal es el papel del nutricionista en estos casos de alergia a alimentos?

En primer lugar, la alergia debe estar diagnosticada por un médico alergólogo. Si fuera necesario algún tipo de pauta o restricción de consumo de algún alimento ésta quedaría en manos del nutricionista, el encargado de prescribir dicha dieta. En casos de multialergia, casos donde el paciente presente una desnutrición o malnutrición, cambios en la dieta al evitar el alérgeno, madres lactantes con algún tipo de alergia, etc. La primera misión del nutricionista será informar y ayudar al alérgico.

Una información adecuada es poder

Para terminar, un dato alentador para aquellos padres con niños alérgicos: El 85% de alergia a huevo o leche se revierte entre los 3 y los 5 años. Los casos más severos suelen permanecer hasta pasada la adolescencia.

Fuentes:

Australasian society of clinical inmunology and allergy

Academy Health Science Centre. Universidad de Manchester

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1 Comentario

  • María Luz Aguilar

    Desde siempre he sido alérgica a la piel de melocotón, años más tarde no podía comerlos ni mondados ni lavados. Si comía nectarinas en su lugar hasta que también empezaron a darme síntomas de alergia como picores en la garganta. El otro día comí cerezas y sentí la misma reacción. Melocotón y nectarinas creo que son de la misma familia pero las cerezas no lo se. Me podrías ayudar a identificar las frutas que me pueden producir alergias. Muchas gracias y enhorabuena por vuestro blog 🙂 😉

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