La cerveza: consumo, valores nutricionales …y fría por favor!

Cerveza fría y el verano

Cerveza, caña, botellín, pinta, tercio, zurito… llamémosla como queramos, es la bebida con contenido en alcohol más consumida en España.

Forma parte de nuestra dieta, no me gustaría decir diaria pero en el contexto que escribo que es Sevilla, primeros de Julio, me entenderán que casi a diario forma parte de nuestra hidratación, eso sí la cerveza por favor, siempre ¡bien fría!.

Si retomamos un poco el libro de historia, la cerveza se remonta hasta la antigua Mesopotamia, nada menos que 10.000 años a.c. Los primeros ingredientes que conformaron la cerveza eran; la cebada, el agua y la levadura, también le echaban romero y tomillo para añadirle sabor. Más tarde en Holanda fue donde se les empezó a añadir lúpulo, que es lo que caracteriza su sabor amargo y como se encontró su denominación a día de hoy, “cerveza”.

Esta bebida tan introducida en nuestra dieta tiene propiedades nutricionales interesantes a conocer:

  • Siempre vamos a ponerle el matiz de que no debería contener alcohol porque en nuestras recomendaciones de hábitos saludables el alcohol no forma parte de ellas. La versión “sin” sería la más correcta, y desde el prisma de bebida refrescante junto a un consumo moderado es preferible al refresco de toda la vida. Sin alcohol no significa 0 calorías y para personas que siguen algún plan dietético deben tenerlo en cuenta.

Actualmente los ingredientes de una cerveza son: agua, cebada malteada, maíz, lúpulo y levaduras.

  • Ya podemos suponer que la energía que nos aporta provienen del alcohol 45 Kcal/ en 100 ml y en menor proporción los hidratos de carbono (cereales y levaduras), su aporte de grasas es cero y de sus nutrientes destacamos los minerales, como el potasio y fósforo que se complementan con el aporte de las vitaminas del grupo B.
  • Es importante reconocer su contenido en silicio, un mineral que frena la pérdida ósea y en cuanto a las propiedades antioxidantes que se les atribuye relacionado con el retraso en el envejecimiento celular, es otra de las virtudes que añadir a la cerveza.

Cerveza fría y el verano

La forma de servir la cerveza es todo un arte que consta de tres fases;

  1. Se refresca la copa o vaso, esto se hace para que deslice mejor la cerveza.
  2. Se abre el grifo y la copa forma un ángulo de 45 grados para evitar la espuma en exceso, llenamos las 3/4 partes de la copa.
  3. Para terminar con la corona de espuma, que se consigue abriendo el grifo solo un 25% de su recorrido.

Después de la jornada de trabajo, al llegar a casa después de soportar 40º a la sombra o como aperitivo en el chiringuito, la cerveza es una buena opción de disfrutar del momento de relax y disfrutar de las pequeñas cosas.

¡Desde Mr.Wonderfood, os deseamos un maravilloso verano!

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